Kimi Antonelli ganó este domingo 25 de octubre el Gran Premio de Estados Unidos en Austin y dio otro paso hacia el campeonato de Fórmula 1, aunque todavía deberá esperar para festejar el título. Charles Leclerc terminó segundo y Max Verstappen completó el podio. Para Franco Colapinto, la jornada terminó antes de la bandera a cuadros: el argentino abandonó con problemas en su Alpine.
Antonelli había construido una buena parte de su ventaja desde la clasificación, en la que consiguió la pole position. La largada le permitió conservar la punta mientras detrás se disputaban las posiciones de podio. La competencia volvió a separar dos objetivos distintos para el italiano: ganar la carrera y conseguir la combinación de resultados necesaria para resolver el Mundial.
Esa segunda condición no se cumplió. Lewis Hamilton terminó cuarto y George Russell, octavo, resultados que mantuvieron abierta la pelea matemática. La victoria de Mercedes fue suficiente para reforzar el liderazgo, pero no para cerrar el campeonato en Texas. México aparece ahora como la próxima oportunidad para definirlo.
Colapinto, por su parte, había quedado obligado a recuperar terreno desde el fondo de la grilla. Durante la prueba avanzó posiciones, pero un contacto con Arvid Lindblad condicionó el estado de su monoplaza. Tras pasar por boxes y volver a la pista, Alpine le indicó que regresara: los problemas del auto terminaron con su participación. No se atribuye responsabilidad por ese incidente sin una resolución deportiva que la establezca.
El balance de Austin combina así una victoria que acerca a Antonelli a su objetivo con una nueva frustración para el argentino. El próximo compromiso trasladará la atención a México, donde Mercedes buscará transformar su ventaja en una definición y Alpine tendrá que recuperar continuidad en carrera.

