La NASA dio por concluida la misión científica del observatorio Neil Gehrels Swift, que funcionó durante casi 22 años y fue diseñado originalmente para una misión principal de dos. Según la agencia estadounidense, la última observación se realizó el 20 de octubre de 2026. El cierre fue comunicado el 23 de octubre y la información institucional fue actualizada el 26.
La causa operativa fue la pérdida de altura de la nave. Al descender hasta unos 275 kilómetros sobre la superficie terrestre, el rozamiento con la atmósfera impidió que los telescopios mantuvieran la estabilidad necesaria para observar sus objetivos. El equipo de operaciones de la Universidad Estatal de Pensilvania, en University Park, envió los comandos que pusieron fin a la actividad. Un intento previo de asistencia para elevar su órbita no logró prolongar la misión.
Swift fue lanzado el 20 de noviembre de 2004 para detectar explosiones de rayos gamma y orientar rápidamente sus instrumentos hacia ellas. Esa capacidad permitía observar fenómenos breves antes de que su brillo se desvaneciera y comunicar sus posiciones a otros observatorios. Su trabajo se amplió a supernovas, galaxias activas, cometas y otros objetos astronómicos.
El final de las operaciones no elimina los datos reunidos: la NASA mantiene un archivo público de observaciones que podrá seguir utilizándose en investigaciones. La agencia también estudia cómo sostener la respuesta rápida a eventos cósmicos con otros instrumentos y futuras misiones.
Con corte informativo al 28 de octubre, la previsión difundida por la NASA sigue siendo un reingreso atmosférico durante las próximas semanas. Los comunicados revisados no fijan una fecha exacta ni una zona de caída. Esa incertidumbre debe distinguirse del cierre confirmado de la actividad científica: no hay respaldo en estas fuentes para atribuir el reingreso a un país o una ciudad.

