El Aeropuerto Internacional de Sídney Occidental Nancy-Bird Walton comenzó a operar vuelos de pasajeros el domingo 25 de octubre, con la salida del servicio JQ362 de Jetstar hacia Gold Coast a las 11 de la mañana, hora de verano del este de Australia. La apertura puso fin a una espera de décadas: Badgerys Creek había sido señalado como emplazamiento para un segundo gran aeropuerto de Sídney en 1986 y la construcción demandó siete años, además de un período de pruebas operativas.
La nueva terminal está ubicada unos 60 kilómetros al oeste del centro de Sídney y puede funcionar durante las 24 horas. Esa característica la diferencia del aeropuerto principal de la ciudad, sujeto a restricciones nocturnas entre las 23 y las 6. El gobierno australiano informó que más de 13.000 personas participaron en la construcción del recinto y que más de la mitad procedía de la región occidental. El edificio reúne las operaciones nacionales e internacionales bajo un mismo techo, con más de 40 puestos de check-in y 34 puntos de entrega de equipaje.
El inicio fue deliberadamente gradual. Jetstar y Qantas encabezan los servicios nacionales, mientras que Air New Zealand tenía previsto inaugurar la conexión internacional con Auckland al día siguiente. También fueron anunciadas futuras operaciones de Singapore Airlines, Fiji Airways, Vietjet y Qatar Airways. El movimiento de cargas había comenzado en julio.
El aeropuerto integra una inversión pública más amplia en infraestructura para Sídney Occidental, que incluye conexiones viales y una futura línea de metro. Las autoridades lo presentan como una plataforma para empleo, turismo y actividad empresarial en una región en expansión. Sin embargo, el efecto económico dependerá del ritmo con que crezcan las frecuencias, de la conectividad terrestre y de la incorporación efectiva de las aerolíneas anunciadas. Al corte del 26 de octubre, la apertura de pasajeros y el primer vuelo estaban confirmados; las proyecciones de demanda corresponden a planes de largo plazo y no a tráfico ya alcanzado.

